Sissy

Coger a un sissy boy es tan rico como comer un durazno jugoso y dulce.

oveja

Los mejores de su especie conocen las mañas de la hembra más caliente y refinada.
Soportan con dignidad los tratos bruscos.
Aparentemente frágiles y vulnerables tienen morbo y coraje suficiente para permitir que los exhiban y los compartan.
Caprichosos, insaciables.
Pueden guardar sus sentimientos bajo llave o mostrarse en carne viva, según convenga a su estrategia de seducción.
Doctorados en tentaciones llenan tu copa cada vez que la vacías.
Jugando su juego es muy difícil distinguir la araña de la mosca.

Mejor es no descuidarse, se puede caer en la adicción.
Y hasta correr el peligro de enamorarse.