Mi vino

oveeeja

Quiero embriagarme con mi propio vino.
Fruto de las vides que aplasté bailando días y noches, cuando eufórico no distinguía llanto de risa.
Jugo exprimido de fantasmas de amantes, de sitios, climas, luces y sombras.
Añejado en mis cicatrices, que me sorprende latiendo y ardiendo para reclamarme que lo beba.
Vino cuyo perfume invita al desenfreno.

Quiero descubrir al bacante que ocultan hombres y mujeres.
Invitarlos a emborracharse con mi vino.
Entregarnos al ahora que es infinito y perpetuo.