Si te entregas

Deja caer tu cuerpo desnudo sobre estas piernas forradas de cuero.
Es preciso calmar tu temblor.
¿Tienes frío?
¿Tienes miedo?

ovejamayo

Las caricias de estas manos enguantadas calmarán tu ansiedad.
Te amasarán los glúteos. Y poco a poco sentirás el calor.

La madera de esta paleta es dura pero flexible, si la velocidad y la altura son las apropiadas se siente como una lonja dura.
Eléctricos como relámpagos sus impactos comenzarán picando la piel de tus nalgas.
Poco a poco progresarán hundiendo su ardor en las capas profundas, hasta llegar al músculo.
Dolerá, garantizo que dolerá; dolerá cada vez más.
Llegará el momento en que tus nervios alterados transmitirán el calor al resto del cuerpo, y liberarán tus lágrimas y tu sudor.

Cuando los golpes meticulosamente espaciados te sacudan con espasmos, descubrirás sin saber lo que ha pasado que tu sexo destila su almíbar, preparándose para un orgasmo. Y que lo estás refregando contra el cálido bulto, que ha crecido entre las piernas revestidas de cuero.
Entonces te parecerá increíble descubrir que no esperas que termine, ya no te importará el tiempo.

Solo reaccionarás cuando la violenta penetración te sacuda, y seas consciente que te están cogiendo.

El paraíso antes de la serpiente

A partir del mes de Junio, el caliente monzón del suroeste comienza a soplar desde el Océano Indico hasta el mar de la China escoltado de lluvias y tormentas.
El temporal a veces se demora, a veces se interrumpe, pero seguramente en Julio se descargará sobre las Filipinas acompañado de tifones.
Los turistas de todo el mundo que van a deslumbrarse a Palawan están en general advertidos y comienzan a escasear.

Atreverse a pasar en la zona los últimos días de la primavera y los primeros del verano tiene sus riesgos y sus recompensas.
Recuerdo la estadía en una pequeña isla frente a Quezón, en el mar de la China meridional, como un regalo de cumpleaños inolvidable.

ovequwzon

Me acompañaban las dos personas que me colmaban; un padre tirano y dios de mi religión, y un hermano menor a quien proteger.
Recuerdo que estábamos aislados, con el único refugio de una choza, agua dulce solo para beber, los alimentos indispensables, elementos para pescar, y nísperos silvestres.
Llevábamos el cuerpo desnudo y la mente abierta; eramos seres del reino animal en contacto con los elementos de la naturaleza.
De día el sol, el agua, la sal y la tierra nos alimentaba; energizando, órganos, músculos, fluidos.
De noche el fuego y el abrazo nos trasmitían calor, sentíamos como la sangre corría por su ramaje.

ayax

Después de siete años, recuerdo esos doce días como mi experiencia más cercana a la inocencia salvaje.
El paraíso antes de la serpiente.

Palawan Filipinas Junio 2011

Mi vino

oveeeja

Quiero embriagarme con mi propio vino.
Fruto de las vides que aplasté bailando días y noches, cuando eufórico no distinguía llanto de risa.
Jugo exprimido de fantasmas de amantes, de sitios, climas, luces y sombras.
Añejado en mis cicatrices, que me sorprende latiendo y ardiendo para reclamarme que lo beba.
Vino cuyo perfume invita al desenfreno.

Quiero descubrir al bacante que ocultan hombres y mujeres.
Invitarlos a emborracharse con mi vino.
Entregarnos al ahora que es infinito y perpetuo.

No hay pasaje al pasado

oveja negra 17anos

Era el primer día de Enero en Grumari; la mañana nublada, calurosa, el ambiente pesado de humedad.
Un grupo de jóvenes compinches que vivían para surfear llegó a la playa desierta.
Dejaron sus motos en la orilla; venían de transitar el cambio del año en Copacabana.
Habían pasado la madrugada bailando, jugando, fumando maconha y bebiendo cerveza; estaban dispuestos a continuar la fiesta.

Un chico de quince años con su tabla se separó del grupo, se quitó toda la ropa decidido a dejar que el mar le acaricie el cuerpo desnudo.
¿Por qué no nosotros? Se preguntaron los demás, antes de decidirse a imitarlo.

Ayer, diecinueve años después, al atardecer en la misma playa que comienza a quedarse desierta, vuelvo a compartir con uno de esos compinches cerveza y maconha.
-Eras el más chico y el más loco de la pandilla- me dice.
-Si tu lo dices…- le respondo.
-¡Quién pudiera volver a esos años!- suspira.
-¡Quién pudiera!- le respondo y me respondo.

Placeres prohibidos

BLOGAYAX1
Diré cómo nacisteis, placeres prohibidos,
Como nace un deseo sobre torres de espanto,
Amenazadores barrotes, hiel descolorida,
Noche petrificada a fuerza de puños,
Ante todos, incluso el más rebelde,
Apto solamente en la vida sin muros.

blogayax
Corazas infranqueables, lanzas o puñales,
Todo es bueno si deforma un cuerpo;
Tu deseo es beber esas hojas lascivas
O dormir en esa agua acariciadora.
No importa;
Ya declaran tu espíritu impuro.

blogayax (3)
Placeres prohibidos, planetas terrenales,
Miembros de mármol con sabor de estío,
Jugo de esponjas abandonadas por el mar,
Flores de hierro, resonantes como el pecho de un hombre.

blogayax (2)
Soledades altivas, coronas derribadas,
Libertades memorables, manto de juventudes;
Quien insulta esos frutos, tinieblas en la lengua,
Es vil como un rey, como sombra de rey
Arrastrándose a los pies de la tierra
Para conseguir un trozo de vida.

blogayax (5)
No sabía los límites impuestos,
Límites de metal o papel,
Ya que el azar le hizo abrir los ojos bajo una luz tan alta,
Adonde no llegan realidades vacías,
Leyes hediondas, códigos, ratas de paisajes derruidos.

blogayax (1)
Extender entonces una mano
Es hallar una montaña que prohíbe,
Un bosque impenetrable que niega,
Un mar que traga adolescentes rebeldes.

blogayax (6)
Abajo, estatuas anónimas,
Sombras de sombras, miseria, preceptos de niebla;
Una chispa de aquellos placeres
Brilla en la hora vengativa.
Su fulgor puede destruir vuestro mundo.

blogayax (4)

texto de Luis Cernuda
dibujos de Tatsuji Okawa

Amanecer con preguntas

Amanezco este domingo borracho de ti, que has resultado más embriagante que cualquier licor o droga.
No sé por qué me preguntas si me ha gustado, y qué quiero ahora.
No me preguntes que quiero.

ovejanegra

Quiero arrancarte de ese nido impregnado de sexo, sujetarte con sogas, someterte, oler tu temor.
Quiero probar si tu cuerpo, que tan generoso se ofrece, será capaz de inflamarse con mis torturas.
Quiero saber cuanto tienes de niño y cuanto de hombre.
Quiero tenerte abrazado cuando el dolor te estremezca, y cuando el placer te invada.
Quiero mezclar tu sangre con mi semen para fecundarte.

Pero como no quiero espantarte, escondiendo mis deseos, te respondo:
-Quiero desayunar primero, y después volverte a coger.-