Sobre la pasión, el sufrimiento y la pena

“Hablo de pasión.
¿Conoces el significado original de esa palabra?
Sufrimiento.
Cómo conocer tu espíritu mediante tu sufrimiento.
Sufrimiento autoinfligido.
El muchacho ha hecho eso.
Se ha inventado una ceremonia para encender una llama de éxtasis en el mundo vacío que le rodea…
…Dice que al acabar siempre se abrazan.
El animal hunde su frente sudorosa en su mejilla y permanecen en la oscuridad una hora, como una pareja de novios.
Y entre todo este sin sentido, pienso en el caballo, no en el muchacho.
El caballo y lo que intenta hacer.
Veo su cabeza besándole con el bocado en la boca, pasándole por el metal un deseo sin relación a saciar el hambre o a propagar su propia especie.
¿Qué deseo podría ser?
¿Dejar de ser un caballo?
¿No estar sujeto eternamente a esas cadenas genéticas?
¿Es posible que, en ciertos momentos,un caballo pueda sumar todo su dolor, los tirones y sacudidas que forman su vida diaria, y convertirlos en profunda pena?
¿De qué le vale la pena a un caballo?”

ovejanegra.

“Equus” es una pieza de teatro de Peter Shaffer, cuenta los esfuerzos de un psiquiatra intentando curar a un muchacho de la patológica fascinación sexual y religiosa por los caballos.
El fragmento encomillado sobre la imagen es un parlamento del personaje del psiquiatra, que se cuestiona sobre los sentimientos de los protagonistas de la relación.

El adolescente sale a cabalgar desnudo por las noches.
Exige tanto esfuerzo a su caballo que se confunden en un solo cuerpo sudoroso, remontando un éxtasis que culmina en orgasmo.

Ese muchacho, resultante de una familia matriarcal, religiosa y castradora; como si fuera alquimista, transforma su sufrimiento en la pasión que protagoniza a la noche con el que es más que su objeto, es su compañero.
Un compañero al mismo tiempo figura mítica y carnal y esclavo de los hombres al que torturan quitándole su libertad.
¿Es posible que el animal participe instintivamente de la fogosidad de la pasión, como catarsis de sus sufrimientos acumulados?

¿Será que cuando mutuamente nos entregamos a otro para acoplarnos; dispuestos a sufrir, a gozar, a extraviarnos sin importar el después, porque el después no existe, solo entonces estamos conociendo la pasión?

Autor: Oveja negra

Peca y no te arrepientas. Todo es efímero.

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