De tu pecho

negraoveja

Me siento niño. Me siento hambriento. Soy tu vampiro lactante.
De tu pecho quiero calor y alimento, quiero vida.

Ciego, con toda la sensibilidad a piel de labio, a piel de lengua, a piel de dientes, estoy listo para insistir hasta arrancarte un orgasmo que te licúe en mi boca.

Sostenme la cabeza… hechízame con tus olores… prolonga el momento…
Levanta vuelo conmigo.