Quiero, y no puedo

onegra

Quiero besarlos, olerlos, saborearlos, empaparme de sudores, sentir el abrazo de sus cuerpos y gozarlos cuando me invaden y los invado.

Quiero estallar en orgasmos que expulsen el veneno que contengo y contaminarlos.
Quiero nutrirme de leche y de sangre nueva.
Aturdirme en la orgía.
Perder la conciencia y la memoria.

Y no puedo.

Esa puta memoria tan sólidamente edificada con éxtasis de placer y de dolor, con sevicia y con ternura parece destinada a permanecer eterna.
Imposible olvidar al Baal y al cuchillo ritual.

Quiero todos los culos, quiero todos los falos.
Quiero ahogarme en un mar de semen, para olvidarme de ti adorado Demonio.

Y no puedo.