A beleza dos carnavais

El Carnaval que pasó, paréntesis de la rutina, me devolvió preciosos momentos de mi adolescencia.
Tiempo de brotes verdes.
Cuando no era necesario esperar el Carnaval para nadar en el mar de la multitud desinhibida.
Suerte tener el Carnaval para sentirnos anónimos todos en las calles, como realmente somos.
Revelando con inocencia los cuerpos propios y ajenos, alimentando el deseo, descubriendo la necesidad.
Necesidad que se tiene de los otros.
Cuánta ceniza ha llovido en diez años, pregunto y exclamo.
Suerte aquerenciar en un rincón del alma colectiva la bacanal, que una vez al año viene a rescatarnos.

Como dice el poetinha, quiero vivir y ver el próximo Carnaval para sacudirme la ceniza del día a día.

“Acabou nosso carnaval, ninguém ouve cantar canções,
ninguém passa mais brincando feliz.
e nos corações saudades e cinzas foi o que restou… “

A 32072

“Quem me dera viver pra ver e brincar outros carnavais,
com a beleza dos velhos carnavais…”

Vinicius de Moraes fragmento de “Marcha de quarta-feira de cinzas”