El alivio de contar

Pienso en sus ojos, grises, verdes, fríos, duros…
¡Uno Señor!

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Su mirada que muchas veces es para mi impenetrable y que me causa tanto desasosiego…

¡Dos Señor!
Su nariz, cuando noto que se fuerza por manejar su respiración, disimular su excitación y respirar profundo…
¡Tres Señor!
Sus manos fuertes, sus dedos largos que me causan alternativamente dolor y placer, como cuando me acarician los pezones y luego los aprietan y estiran hasta casi arrancarlos…
¡Cuatro Señor!
Sus brazos que pueden cobijarme para darme calor a las mañanas, cuando me despierto a sus pies en la cama, y pueden abrazarme fuertemente casi asfixiándome cuando me toma desde atrás por el pecho, o por la cintura…
¡Cinco Señor!
Sus piernas que atenazan las mías y que tanto extraño cuando duermo solo…
¡Seis Señor!
El sabor dulce de su saliva cuando me premia escupiéndome en la cara y en la boca…
¡Siete Señor!
El gusto a sal y especias de su piel sudada, la exquisitez de sus axilas, de sus pies, de sus bolas, el perfume y el gusto de su culo….
¡Ocho Señor!

Recién después de los quince golpes me concentro en el recuerdo de su verga.
Necesito un estímulo muy fuerte para que el dolor no me domine y me deje escapar un gemido.
Ya se que a esa altura de la faena Él se pondrá más sacado; que yo lo he provocado aguantando el castigo como si nada.
Puede ser que esté satisfecho con mi comportamiento viril; no estoy quejándome ni llorando como un mariquita a pesar de lo salvaje que son sus golpes.
Como sea, y por lo que sea.
Porque le excita ver como tiembla mi culo, como se enrojecen mis nalgas y como me crece la pija desesperándose dentro de la prisión del cinturón de castidad.
Su verga, la sagrada verga de mi Amo ya debe haber alcanzado su plenitud.
El jugo de su pre-cum ya debe estar potenciando el perfume que dejaron los rastros de su semen y de mi culo, secos, después de la reciente follada.

¡Dieciocho Señor! ¡Diecinueve Señor! ¡Veinte Señor! ¡Veintiuno Señor!
Ya no hay pausas entre un golpe y el otro, el cinturón de cuero crudo que reemplazó a sus manos silba en el aire y cae como una lluvia de fuego.
Posiblemente este frenético ritmo lo imponga para que pueda descargarme sin pausa gritando la fórmula de cada uno de los golpes…
¡Veinte y dos Señor! ¡Veinte y tres Señor! ¡Veinte y cuatro Señor! ¡Treinta Señor!

Otra vez una pausa después de esta orgía de golpes…
Aquí es cuando realmente tengo miedo…
Miedo de no poder aguantar más, miedo por no saber que hará ahora mi Señor para satisfacerse, y fundamentalmente miedo de no saber si yo seré capaz de darle a él más placer…
De pronto siento que me quita de venda de los ojos, y a la altura de mi boca está su verga gloriosa, alzada, dura como nunca, babosa y perfumada dispuesta a recibir el homenaje de mi boca…

ovejanegra022017

La abro y la recibo hasta el fondo de mi garganta.
Mi cara ya estaba bañada de lágrimas que se confunden ahora con las nuevas que me produce el ahogo…
Pero la cogida de mi garganta es breve, porque su excitación era mucha, y me regala toda su leche apoyando su capullo palpitante sobre la lengua…
Me alimenta como a su niño.
Su descarga es potente y abundante y para mí tiene el sabor de un manjar.
La saboreo y la trago.
Me acaricia la cabeza, y me siento ronronear como un gatito….

– ¿Seguimos ahora con la vara ayáx ?
Y yo ya sé que quiere que le conteste…
¡Sí Señor!

Pero entiendo cuanto me ama y me cuida cuando me anticipa:
– No te daré en el culo, quiero que ahora la sientas en los muslos y en la espalda.
Y no tengas miedo, no dejaré cicatrices.
¡Gracias Señor! ¡Como usted quiera Señor!

Autor: Oveja negra

Peca y no te arrepientas. Todo es efímero.

5 comentarios en “El alivio de contar”

  1. Siempre te lo digo pero tenéis mucha suerte de haberos encontrado, cuando me imagino las cosas que contáis en los posts siempre me imagino que por encima de todo prima lo compenetrados que estáis y eso es muy complicado de conseguir, te lo dice alguien con complejo de lobo solitario, de gato que va y que vuelve cuando está a gusto y cuando no lo está nunca regresa. No cambiéis nunca.

    Besos.

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