La hora del lobo

« L’heure du loup, c’est l’heure où la nuit fait place au jour.
C’est l’heure où la plupart des mourants s’éteignent, où notre sommeil est le plus profond, où nos cauchemars sont les plus riches.
C’est l’heure où celui qui n’a pu s’endormir affronte sa plus violente angoisse, où les fantômes et les démons sont au plus fort de leur puissance…»
Ingmar Bergman

oveja 3

Me gusta recorrer la ciudad nocturna, cuando su hermana gemela la sofocada por el día, duerme profundamente.
Cuando la madrugada está muy avanzada, a la hora del lobo.
Cuando ya nos han echado de los pocos lugares que permanecían abiertos; espacios donde se reúne la fauna noctámbula.
Tribus que se juntan para beber, y para dejarse beber si es posible y hay onda.
Algunos borrachos duermen en el último lugar donde les abandonó la conciencia.
Las calles están desiertas o casi; muchas veces recién regadas, húmedas, espejando teatralmente la luz de edificios y faroles.
Se nota la caricia de la brisa y el beso del rocío en sus parques y en las avenidas arboladas.

oveja1

Como las luces son tenues se potencian más los sentidos.
Si prestamos atención escuchamos la respiración de quien nos acompaña; sentimos sus olores, nos hablamos en voz baja, porque no hay sonidos que nos interrumpan y aturdan.
Se genera una complicidad que nos impulsa a acercarnos, a susurrarnos al oído, a acariciarnos la piel.

¡Qué cerca estamos de confesar algún secreto, de posar los labios con delicadeza en su mejilla, esperando ser correspondidos,  conducidos al costado, contra alguna pared y magreados con rudeza; hasta que la cercanía de unos pasos nos traigan a la realidad para riéndonos seguir el camino.

La policía se ha retirado a cuarteles con su cosecha de la última redada.
Las putas y los putos se ofrecen liquidando sus servicios, desnudando con descaro tetas, culos, vergas y coños; se los acarician, gimen representando el polvazo que prometen.
Ese llamado es todo un reclamo, a la vez que un pedido de auxilio.
Es dinero necesario de ganar, quizás para la cuota del chulo, para el dealer, o para llenar la olla al otro día.

En el hueco de algún portal, en un rincón poco iluminado, el pervertido también aguarda a su presa.
Tiene la trampa preparada, y aunque egoísta, generalmente actúa solo, hay casos que tiene que tolerar compañía para compartir el festín.
Tal como le sucede al tigre solitario cuando se le suma una manada hambrienta atraída por el olor de la sangre fresca.

A la vuelta de la esquina nos espera la soledad de un desierto que está a punto de sucumbir al estruendo del día que se avecina.
Queremos eternizar ese momento en que no sabemos si estamos aturdidos o hiperdespiertos y nos trenzamos con un beso de morder labios y lenguas.

oveja4

Cuando el ulular de una ambulancia interrumpe la paz, imaginamos a una bella señora, muy pálida volando con prisa, tratando de ganar la carrera y llegar antes a la cita para poder cobrarse la presa condenada desde su origen, como todos.
El cuadro pintado en riguroso claroscuro es dramático.
Sabemos que la fiera nocturna es más eficaz durante la cacería trasnochada.

Como ha dicho Bergman “La hora del lobo es el momento entre la noche y la aurora, cuando la mayoría de la gente muere, cuando el sueño es más profundo, cuando las pesadillas son más reales, cuando los insomnes se ven acosados por sus mayores temores, cuando los fantasmas y los demonios son más poderosos …”

Pero también es la hora en más partos suceden.

Y también es la hora ideal para estallar un polvo loco de violencia y ternura en plena calle.
Y ganarle una batalla a la muerte.
Si bien, no toda la guerra.

oveja5

Autor: Oveja negra

Peca y no te arrepientas. Todo es efímero.

6 comentarios en “La hora del lobo”

  1. Bergman es uno de mis directores favoritos: El manantial de la doncella, El silencio, Sonata otoñal, Como en un vidrio oscuro, Fresas salvajes… No sabría decir cual de sus películas es mi favorita.

    Tienes una forma muy particular de hilar sensaciones y emociones, al igual que Bergman eligió ese mito para hacer una de sus obras cumbre. Tuve una época que me daba por salir a pasear precisamente a esas horas para imbuirme de la tranquilidad y misticismo de esa hora y también para observar la ciudad cuando piensa que nadie la mira.

    Me gusta

    1. La primera que vi de Bergman fue el 7º sello, y si mal no recuerdo tendría apenas diez u once añitos, era un video que estaba en casa, y lo repase muchas veces; después de unos años con Persona y El silencio el sueco me dió dos bofetones que me dejaron aturdido. Desde entonces lo tengo en el parnaso de mis artistas.
      Con la salvedad que no sintonizo con sus comedias, de todas las películas que filmó entre el 7ª sello y Gritos y susurros todas me gustan.
      Abrazo

      Me gusta

  2. Una descripción tan lóbrega, húmeda, y cargada de sensualidad como el mismísimo túnel de la boca del lobo.
    Me gusta la ciudad de madrugada con todos sus poros y agujeros abiertos, pero siempre que yo recuerde he estado acompañado, jamás me he aventurado a ir solo. He observado a las criaturas nocturnas de refilón como un teatro de sombras chinescas, he sentido sus respiraciones en el cuello… pero nunca pude interactuar con ellas porque ya iba bien prendido entre las fauces de “mi lobo”.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s