Mi Macho

mymenParecida a la declaración de una viuda patética, “él fue el único hombre en mi vida”; sin ser viudo, ni querer parecer patético, me veo forzado a declarar mi verdad cuando digo que el Amo ha sido el único Macho en mi vida.
Puede que esto sea definitivo, tal como hoy lo concibo y deseo, o no…porque nada es más incierto que el destino.

Con esto no quiero decir que no haya tenido y tenga, relaciones de tipo sexual con otros hombres, y mujeres.
Dicho vulgarmente, nadie me ha cogido más que Él, ni antes ni después de conocernos.
Mi culo no tuvo dueño, y  Él se lo apropió la noche que me lo rompió; y no solo no lo ha compartido, sino que no lo ha soltado.
Es de su propiedad exclusiva.

Mi naturaleza curiosa se preguntaba qué era lo que tan bueno sentían los chicos a los que había follado.
Cuál era el origen de esos gemidos placenteros y dolorosos que emitían; mientras yo macho, les taladrada el ojete apretando los dientes hasta gritarles “Ahí te va mi leche”.
Pero probablemente por mi aspecto, mis relaciones, el medio en que me movía, mis actividades, si ha alguien le resultaba atractivo era a las mujeres, y a los chicos pasivos.
Tampoco estaba yo dispuesto a entregar mi virginidad anal a cualquiera.
De forma más o menos consciente esperaba la llegada del “seductor”; sin tener establecido qué requisitos debía llenar ese “príncipe azul”.

Siguiendo con la curiosidad y queriendo meter las narices en el mundo de dominantes y sometidos, me anoté para husmear en un par de webs españolas especializadas en BDSM, una de ellas gay.
Las posibilidades de relación, por cuestiones geográficas, se limitaban a un tonteo online.
Hasta que de repente, la gran sorpresa, alguien quería conocerme, y estaba a pocos kilómetros de distancia dentro del continente enorme que es América.

No lo podía creer.
Cagado de miedo accedí a una primera cita.
Y cayendo en otro lugar común y cursi digo que en esa primer cita “me flechó”.

Enceguecido por una química pasional e irresponsable, me deje coger esa primera vez;  y sin condón.
Quería sentirme lleno de su verga y rellenado de su semen.
Quería sentir ese orgasmo del que había escuchado hablar y que creía fabuloso, que se origina por la fricción ardiente del ojete, y el palpitar incontrolable del recto.
Quería sentirlo golpearme la próstata para que soltara la semilla sin siquiera rozarme la verga.

No sé que porcentaje de lo físico y que porcentaje de lo emocional resultó para que madurara ese orgasmo en mi, segundos antes de que el suyo me preñara.
Preñado para parir el esclavo que se sometió sin remedio.
Desde entonces mi Amo es mi Macho.

El sabe que de vez en cuando, y para mantenerme equilibrado necesito ejercer mi rol de activo.
Con sabiduría permite que comparta algún pasivo, alguna mujer; siempre dentro del marco de su supervisión.
Y justamente tener conciencia de esa supervisión potencia el morbo en el que me gusta estar involucrado.

Así jugamos muchos juegos, entre los que no falta el aprovechar el atractivo que yo pueda tener sobre chicos o mujeres,  para como carnada convencerlos de participar en la red voluptosa que teje el Amo.

Pero siempre y definitivamente Él será el Macho, el activo, el Amo; y yo su pasivo, su esclavo.

 

 

Autor: Oveja negra

Peca y no te arrepientas. Todo es efímero.

5 comentarios en “Mi Macho”

  1. Me resulta genial esta entrada por lo mucho que aporta tu testimonio. Tienes una gran capacidad de síntesis (¡te lo he repetido tantas veces!) para desgranar las partes y acabar centrándote en el todo. Todo lo contrario a mí que llevo intentando explicar el vínculo entre Amo y esclavo,(cada pareja tiene sus reglas y características propias) y sin embargo, creo que confundo más que aclaro a los demás cuando me leen XD
    Lo explicas muy bien: “El sabe que de vez en cuando, y para mantenerme equilibrado necesito ejercer mi rol de activo. Con sabiduría permite que comparta algún pasivo, alguna mujer; siempre dentro del marco de su supervisión. Y justamente tener conciencia de esa supervisión potencia el morbo en el que me gusta estar involucrado.”
    Yo Necesito su presencia, necesito que mi macho Alfa esté “presente”, es él quien controla mi masculinidad, la usa como una prolongación de la suya, o me feminiza para acercarse aún más a la mujer que participa en el trío. Y ella a Él, y ella y yo en un “nosotros”.
    Rebloguearé este post más adelante porque me resultó muy interesante.
    Besos

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    1. Querido Javi, yo envidio de tu escritura la frescura, las imágenes que pintas y hacen tan vívidos tus relatos, la poesía sutil, bah todo, que te envidio todo, eso 🙂
      Y si reconocemos a nuestro Alfa como nuestro capitán, es porque eso es lo que ni más ni menos son.
      Besos

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